5 formas de potenciar tu Optimismo

Ser optimista es la clave para encarar mejor los problemas y buscar soluciones, vivir menos estresados, adaptarse a los contratiempos y estar de mejor humor. 

Estamos hartos de leer textos en todas las redes sociales sobre la búsqueda de la felicidad y, para ser realistas y sin ánimo de fastidiar a nadie, la felicidad no existe como estado de ánimo constante. No es posible ser felices al cien por ciento los 365 días del año, porque, entre otras cosas, no podemos controlar que todo lo que nos pase vaya a ser bueno. Pero lo que sí podemos hacer es reeducar nuestra actitud a la hora de afrontar el día a día de forma más optimista. Y resulta que es mucho más fácil y menos utópico que vivir en busca de un estado de felicidad permanente.

Relativizar

A lo largo de la vida pasan cosas maravillosas, buenas, malas, horribles… pero muchas veces damos demasiada importancia a ciertos sucesos que, a la larga, comprobamos que no eran para tanto. Es normal que nos sintamos rabiosos o frustrados si nos ha salido mal un examen o si nos han despedido de un trabajo, pero no debemos dejar que esos sentimientos nos amarguen más de la cuenta. Estas cosas pasan. A todos. Y volverán a pasar. No es para tanto, solo hay que pensar en lo que podemos hacer para mejorar la próxima vez y seguir intentándolo. No decimos que haya que pasar de todo o no dar importancia a lo que nos ocurre, es lógico que nos sintamos mal cuando algo no sale como esperamos, pero una cosa es disgustarse un rato y otra muy distinta tener ganas de tirarse por un puente. Hay que relativizar: dar a los contratiempos el valor que realmente tienen, no dramatizar y tratar de recomponerse de la experiencia lo antes posible. Lo que a la larga tiene importancia sobre nosotros no es el suspenso o el despido, sino la actitud con la que afrontamos el problema y cómo lo solucionamos (si es que tenía solución) o hacia qué otra cosa nos enfocaremos (si no la tenía).

Aprender

Eso tan manido de aprender de los errores está bien, pero no es muy realista. Aprendemos de las experiencias, claro, pero nuestro carácter y personalidad nos hacen más proclives a cometer algunos tipos de errores con mayor asiduidad que otros. Es cierto que de cada experiencia (positiva o negativa) sacamos una lectura, pero eso no nos garantiza que no vayamos a meter la pata de nuevo en el futuro. Aun así, aprender es importante. Aprender de nosotros mismos, de lo que ha causado el problema y sobre todo de nuestra reacción. Como decíamos, la vida está llena de momentos buenos y momentos malos y no se trata de aprender a sortear los malos, sino de saber enfrentarse a ellos con el talante apropiado.

La felicidad de las cosas pequeñas

No podemos permitir que el abatimiento que sentimos lo pinte todo de negro, hay que saber compartimentar y disfrutar de lo que nos gusta. Al principio hablábamos de que la felicidad no era un estado de ánimo constante, sino que más bien se trata de saber disfrutar de momentos concretos. Hay gente que se siente feliz jugando con su perro, tomándose un descanso para leer un libro, nadando, saliendo a pasear por el campo, etc. Los pequeños momentos felices se dan casi todos los días de nuestra vida, siempre que no dejemos que queden eclipsados por nuestro nefasto estado de ánimo. Si algo nos ha ido mal, es natural que nos pongamos de mal humor, pero necesitamos aprender a no dejar que afecte al resto de cosas. De hecho, si tenemos un mal día, la forma más eficaz de que mejore es poniendo en práctica esas simples cosas cotidianas que nos hacen sentir bien.

No hacerse mala sangre

Los pensamientos circulares no conducen a ningún sitio, pero es que además envenenan. Si nos pasamos el día recordando todo lo que ha ido mal, a todos los que querríamos devolvérsela y lo desgraciados que somos, lo único que conseguiremos es sentirnos todavía peor. Grita, quéjate, suelta unos cuantos tacos, llora o haz lo que necesites para expresar tu rabia, pero aprende a terminar pronto con eso porque lo único que conseguirás prolongándolo es herirte. Si somos de dar muchas vueltas a las cosas, antes de ponernos demasiado siniestros, debemos intentar enfocar nuestra furia hacia algo creativo. Eso nos distraerá y hará que nos sintamos mejor, además, ¡quién sabe!, quizá de todo ese mal trago resulta que nos sale una obra de arte. Las personas que potencian la creatividad son capaces de encontrar soluciones alternativas y de sacar cosas alucinantes de malas experiencias.

Pensamientos positivos

La gente, cuando ocurre algo malo, suele decir “mira el lado bueno…”. La verdad es que, generalmente, el lado bueno de la experiencia (si es que lo tiene) no se ve hasta que ha pasado un tiempo bastante considerable y lo que nos pasó ya no nos afecta. Pero una manera práctica de afrontar mejor lo ocurrido es buscar los caminos alternativos que puedan hacer que nuestra situación mejore. Hacer nuevos planes, fijarse distintas metas, intentarlo de nuevo… Esto no quiere decir que no nos tengamos que sentir afectados, sino que tenemos que intentar reorientar nuestros pensamientos pesimistas y convertirlos en algo productivo que nos permita sacar la cabeza del hoyo cuanto antes.

Ya sabes, siendo un poco más optimistas, encararemos mejor lo que que está por venir y los problemas nos afectarán en menor grado.

Información recoplidada por Jorge Cortez

Principios de Gestión de la Calidad ISO 9000:2015

Desde muy niños fuimos criados con ciertos valores que nos forjaron lo que bien hoy somos, hombre y mujeres de bien. Tanto en la casa como en la escuela aprendimos respeto, responsabilidad, honestidad, sinceridad, entre otros (usted seguro puede agregar muchos más). Ustedes preguntaran ¿a qué viene esto, en el contexto de este blogs? Bueno desde mi perspectiva personal considero que dentro del tema de Gestión de la Calidad, existen también valores que en su correcto entendimiento y aplicación lograran que las organizaciones sean cada vez más eficaces y eficientes.

Dichos valores no son más que los Principios de Gestión de la Calidad enunciados en la norma ISO 9000 en su versión del año 2000, y ratificados recientemente en la versión 2015. Es importante que aquellas organizaciones que  deciden tomar el camino de la gestión de la calidad enfocados a ISO 9000, le presten verdadera atención a estos y hagan su mejor esfuerzo dirigido al entendimiento de los mismos en todos los niveles de la organización, esto debería ser sin duda un primer paso a dar antes de volcarnos a la parte técnica del desarrollo de un Sistema de Gestión de la Calidad bajo la normas ISO 9000.



El Ciclo PHVA en la Norma ISO 9001:2015

El ciclo PHVA  es una herramienta sencilla pero poderosa, muy versátil que puede ser aplicada en cualquier tipo de proceso, llevándolo a mejorar sus niveles de eficacia y eficiencia. Esta herramienta nace aproximadamente en 1920 creada por un estadístico llamado Walter Shewart y popularizada por Williams Deming alrededor de los años 1950. A pesar de su fecha de creación esta herramienta se mantiene hoy en día vigente gracias al empuje que le diera la serie de normas ISO 9000 a partir del año 2000, manteniéndose actual en su nueva versión 2015. La verdadera esencia de esta herramienta esta en el hecho que permite ir identificando y eliminando, en el transcurso o en la vida de un proceso, aquellas causas que no permiten un mejor desempeño. La aplicación de esta herramienta se da a través de cuatro etapas, que en su continua ejecución se convierte entonces en un ciclo. Las etapas son las siguientes.
Representacion de la estructura de la norma ISO 9001:2015 con el ciclo PHVA

5 Sencillos pasos para incorporar buenos hábitos

Tener buenos hábitos es lo que hace la diferencia en tu vida. Al incluirlos, consigues una poderosa arma para alcanzar tus metas. Tu vida es el resultado de los hábitos que acostumbras. Tienes todos tus dientes por el hábito de lavarlos. Eres fuerte por el hábito de comer sano.
Si eres de los suertudos que desde pequeños fueron guiados a tener buenos hábitos, estamos seguros de que has alcanzado varias de tus metas. Pero si no es así, no te desanimes, nunca es demasiado tarde. Compartimos contigo 5 tips para que aprendas a adoptar buenos hábitos.