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5 Sencillos pasos para incorporar buenos hábitos

Tener buenos hábitos es lo que hace la diferencia en tu vida. Al incluirlos, consigues una poderosa arma para alcanzar tus metas. Tu vida es el resultado de los hábitos que acostumbras. Tienes todos tus dientes por el hábito de lavarlos. Eres fuerte por el hábito de comer sano.
Si eres de los suertudos que desde pequeños fueron guiados a tener buenos hábitos, estamos seguros de que has alcanzado varias de tus metas. Pero si no es así, no te desanimes, nunca es demasiado tarde. Compartimos contigo 5 tips para que aprendas a adoptar buenos hábitos.

1.  Comienza con un hábito sencillo
La fuerza de voluntad y la motivación son como un músculo, a la larga se cansan de ser usados. Así un día puedes estar muy motivado y al siguiente ya no encuentras la forma.
Si eliges bien el nuevo hábito no necesitarás de gran motivación para hacerlo. Si quieres ejercitarte, prueba hacer 5 sentadillas diarias y no 50. No necesitas gran fuerza de voluntad para hacer 5.
En lugar de meditar por 10 minutos, comienza meditando solo uno. Un pequeño hábito es el principio de una gran serie de grandes hábitos.

2. Incrementa tu nuevo hábito en pequeñas dosis
Tomando el ejemplo anterior, si comenzaste con un minuto de meditación, al siguiente día aumenta un 1% ese tiempo, cada día intentarás ser un 1% mejor y no un 10 o 50. Al paso del tiempo, cuando ya estés en modo "automático" verás que lo haces por más tiempo porque así tu cuerpo te lo pide, entonces ya tendrás formado el hábito.

3. Divide tu hábito por partes
Si haces el paso 2, cada día aumentando un 1% a tu actividad, notarás que en 2 o 3 meses ya has adquirido el hábito. Volviendo al ejemplo, si haces 60 minutos de meditación porque así ya te lo pide tu cuerpo, será más sencillo dividirlo en 2 sesiones al día de 30 minutos.
Siempre es importante no sentirte abrumado.

4. No importa si caes una vez
A todos nos ha pasado que un día se nos atraviesa algo inesperado y no podemos hacer nuestra rutina. Típico que llega Navidad y adiós dieta, y preferimos posponerla para enero.
Romper el hábito una vez no afecta el resultado a largo plazo, y eso es lo que debes tener en cuenta. Así que si decides romper la dieta en Navidad, no pasa nada, lo importante es que la retomes al día siguiente y no hasta que empiece el siguiente año.
Siempre habrá alguna situación que te hará caer e interrumpir el hábito, así que debes tener en cuenta esas situaciones y prepararte para ellas, sabiendo cómo enfrentarlas.

5. Sé paciente
La paciencia lo es todo para formar hábitos. Obtendrás los mejores resultados si eres paciente y constante.
Si sientes que te impacientas, detente un momento, respira profundo y piensa en tu meta a largo plazo y en todo lo que obtendrás al lograrlo.
Incluir nuevos hábitos en tu vida debe ser una experiencia fácil al principio, por eso no te exijas demasiado. Solo haz lo que puedas sostener sin abrumarte. A largo plazo los resultados te sorprenderán. En un año verás lo que eras y lo que has logrado hoy.

Tal vez quieras tener el hábito de ejercitarte, comer mas sano, leer más, fumar menos o ser menos malgeniado, pueden ser muchas tus motivaciones, como tener una mejor relación de pareja o adelgazar; recuerda, la motivación es lo que te llevará a iniciar, pero el hábito es lo que te mantendrá en el camino hasta conseguirlo.


La crisis según Albert Einsten

No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'. Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar. 

Albert Einsten